A través del tragaluz, escucho el sonido de la calle, veo los reflejos del sol, oigo el canto de algún canario en las nubes, siento el soplido de la brisa en las flores. Aprecio el reflejo de la luz en los espejos. Imagino.
Hoy me han devuelto un cuadro que tenía en un bar-exposición que se ha caído al suelo, y ha sido como una señal iluminada. Tan solo se le cayó una piedra, aunque se rompió el marco. Fue una posibilidad para transformarlo. Y con un nuevo marco en blanco, apareció la luz.
