Un texto de palabras

Una representación visual de figuras de piedras también relatan palabras, que hay que pulir como si fueran de la misma materia. Expresar una fantasía requiere de cierta, o mucha inspiración. ¡Es tan sutil la mirada de las cosas! Tan tenue «en colores».

Es como sentirse embriagado por el perfume que emana del mar; por la brisa que acaricia tu cara; por el sonido atronador de las olas; o el leve murmullo del graznido de las pardelas. Es quedar atrapado en el reflejo donde se confunden las líneas del cielo con las del horizonte.

Poner palabras a mis pequeños cuadros es un ejercicio que precisa imaginación. Por eso que cada cual, interprete como quiere.

Cada obra lleva su tiempo. Hay que madurarla y tratarla con suma delicadeza. Y así, se convierta en poesía.

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