He descubierto a un escritor, André Aciman, y su libro «Ocho noches blancas».
La primera noche ha sido escrita de forma exquisita. Y habla de las sombras, de esas cargas de produndidad de las que hablé yo, cara de pan, y los gigantes azules, pero «conscientes de que lo que dejamos atrás es nuestra sombra, pero que esta sombra nuestra es lo más real y duradero que tenemos».
Debe ser que ha sido pura casualidad!
Aún no lo he terminado, faltan 7 noches blancas. Ahora, iba a continuar por la segunda.
Seguro que lo devoro como el chocolate que me acabo de comer.