¿has encontrado el tuyo?
Tú ya eres tú, con miles de añadidos. Intérprete de emociones. Cómo describir que te ha pasado la vida por delante sin haberte muerto, sin haber sufrido un ataque cardíaco, sin que dios haya venido en una harley. Pues eso.
De eso se trata. De cómo te pasa la vida por delante. Sin histeria, sin miedos, sin prisas; cómo en una película en la que eres un espectador. ¡Y así transcurren los días!
Permitidme pues declarar que la vida y yo seguerimos hacia adelante porque así lo quiere todo lo que me rodea; el mar a mis pies, el cielo sobre mi cabeza, el salitre en mi nariz, San Borondón en el horizonte, y el atlántico en el sinfín.
Ni en los momentos de más libre y olvidada felicidad o lo contrario, me ha abandonado lo más alto y apasionante: la sensación de estar en relación con la naturaleza, de participar de la belleza de todo el espectáculo del universo. ¡Vivo de esa participación!.
Para morir viviendo. Para vivir muriendo. ¡O lo que sea!.
Evelina, el ser estrafalario e indescriptible, y yo.
Buen amor!