En el camino

Una tarde nublada gris y lluviosa, una aldea perdida, una bicicleta, un amanecer rojizo sobre la calle empedrada, un pueblo, paisajes de cereal y viñedos, una tempestad en los mares del sur, una senda cargada de guías que avanzan, un barco, un acueducto, un muro, un cañón, una plaza, una pirámide, una catedral gótica, una calzada romana, una playa, una ciudad, un jardín, una casa, un amigo, una familia, unos pies…

Todas ellas postales que brinda la vida a quién despierta y duerme junto a ella.

No tiene que suceder nada extraordinario para que nos demos cuenta que nuestra vida esta hecha de pequeños o grandes gestos que acarician cada amanecer, cada paso que damos.

Sencillo, muy sencillo.

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