Esta mañana tembló, se movió el vaso de agua y oí el rugido de un enjambre. Transcurridas unas horas, y tras vigilar con mis prismáticos el panorama de la cumbre, ahí estaba el volcán, delante de mis narices.

Esta mañana tembló, se movió el vaso de agua y oí el rugido de un enjambre. Transcurridas unas horas, y tras vigilar con mis prismáticos el panorama de la cumbre, ahí estaba el volcán, delante de mis narices.
