Suelo sentarme a la orilla del mar, y entrecierro los ojos para ver mejor el espectáculo que se presenta ante mi.
Tantas calidades de sonidos procedentes de un solo lugar; tantas diferencias corales en las distintas tonalidades al alcance del oído.
A partir de cada una de ellas, el silencio casi completo de este lugar; el breve graznido de las gaviotas, y un único ruido, el agradable sonido que causa cada arrullo del mar al caer la tarde y, sobre mi.

Y citando a otro escritor, también añadiría: «¿Qué es poesía? Poesía eres tú».-