¡Maldito, maldito volcán, no te acerques a mi!.

Vigésimo sexto. ¡Maldito, maldito volcán, alejate de mi! Soy un ser de luz con el mismo poder que tienes tú. Estás destruyendo todo mi barrio de la laguna, maldito, no tienes nombre.

Aguntaré todas tus embestidas; no me rendiré; apaciguate desde tu interior de una vez. ¡Hagase la luz!

Se ve mi querida casa rodeada de la lava. De frente tengo al gigante rojo colosal
Mi querida casa al filo de la lava.
Se ve a vista de pájaro, mi casa al filo del volcán. ¡hagase la luz, maldito volcán!
Panorámica desde el cielo. Por ahí también tiene su casa mi amiga la burra Tana.

Deja una respuesta