Vigésimo sexto. ¡Maldito, maldito volcán, alejate de mi! Soy un ser de luz con el mismo poder que tienes tú. Estás destruyendo todo mi barrio de la laguna, maldito, no tienes nombre.
Aguntaré todas tus embestidas; no me rendiré; apaciguate desde tu interior de una vez. ¡Hagase la luz!

