¡No me rindo, volcán!

Vigésimo quinto. Es un gigante con tres brazos enormes, y lo engulle todo. ¡ no me rindo, seguiré cruzando los dedos por mi casa, aunque la lava este tan cerca! Cerré la puerta con un cartel que decía: » prohibido pasar para el volcán!. Y lo respetará.

mis ojos asombrados como en mi niñez, miran el gran poder de un volcán. Esta vez no retrocedo hacia atrás, de frente, con la más profunda honestidad, le digo, qué por mi casa no pasará.

es un super gigante rojo colosal, que con tres brazos ha extendido su fuerza en un abrazo mortal a todo un paisaje, arraigo y personas y animales que vivíamos en su barriga.

¡No me rendiré! Hoy oí cantar a los gallos en la madrugada!

Se ve un buque oceanográfico vigilando la lava en el mar y sus efectos
Mar de plato con lava en su fondo marino.

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