vigésimo séptimo. Una decisión acertada. Una catástrofe monotorizada; la vanguardia de la tecnología en una isla bonita. Un paisaje totalmente transformado; destrucción, lágrimas y desarraigo. Pero carajo, por dónde va la lava? Hay ciertos datos incongruentes, por qué? El aire es malo, la piel pica.
Coladas de lavas mounstrosas se lo han tragado todo a su paso, rápidas y fluidas solo quieren llegar al mar. Fascinación, estupor; variables por estudiar y determinar. Ese magma ardiente enlaza de la corriente atlántica del Atlas.
Aún no ha terminado, sus cicatrices deben saturar de forma intensiva y explosiva. Sigue rugiendo con furia y frenesí. Seguiré cruzando los dedos, resilencia y resistiré en esta tierra de mis antepasados. Aunque sé que quién manda es él.
