«Yo, piedra»

Muy pocos sospechan la existencia de esta doble montaña. Es como si las propias leyes de la percepción hubieran rediseñado su aura para pasar de largo junto a ella.

Sentada en el camino espere pacientemente, pero nada sucedió. Tenía ante los ojos la imagen familiar de la montaña, con todas sus maravillas y bellezas. Estaba a punto de preguntarme qué era lo que debía mirar, cuando un repentino movimiento me llamó la atención. No fue más que un resplandor a medias entrevisto, un pestañeo y desapareció. No observe ningún cambio, la montaña era la misma que había conocido.

Al notar una brisa en mi cara volví a observar a la montaña. Entonces pude verla. Oí como me llamaba por mi nombre.

Reaccione estremeciéndome, y eche a andar hacia ella con el murmullo de mi respiración y el crujido de mis pies.

Me dijo que se llamaba «Yo, Piedra»

Se ve el perfil de una cara, donde se aprecia el ojo, la nariz, la boca y la oreja en una gran piedra. Es una montaña cara, y se llama "Yo piedra"
Título: «Yo, Piedra»

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