Un apasionante motivo propio para seguir sintiendo. Una chispa para despertar nuestras propias ansias para proseguir con vitalidad, alegria y, comprender que nuestro espíritu debe ser nuestro único motor.
Con chispas que aparecen, desaparecen; se reconvierten, se aligeran; se desvanecen; se suceden; acontecen.
Con chispas que nos despierten de ese ralentí.
¡Chispea!
¡Feliz Año Nuevo!