La vida es un lugar de encuentros, de sueños, de tierras lejanas, de miradas al horizonte, de miradas al cielo, de planetas descubiertos, de volcanes submarinos, de libros coquetos, de encuentros extrasolares, de misterios.
La vida viene y se va. Se escribe y se borra. Se reedita, se reescribe. Se transforma.
De momento hay un vacío perfecto, hay unos fragmentos que No-conocen-hasta-el-fin-la-totalidad. Y eso, es como tener un as en la manga.
Otras muchas aventuras han acaecido acá, tuvimos allá. ¿Quién sería de los hombres mortales capaz de contarlas?
