50 días. Y todos en «ascuas». El Señor Volcán super gigante rojo colosal ha mostrado una multitud de personalidades; las crónicas antiguas no sirven, aunque guardan una memoria; las crónicas científicas modernas tendrán que volver a recatalogar, pues de estramboliano paso a ser hawaiano con toques de vulcananio. ¡ Parece un Joker!.
ya ní siquiera sabemos por dónde va la lava; ¡una asambrosa red de tubos volcánicos, y ladera abajo!. Ríos de coladas solidificadas de 40 metros y una masa de lava apelonotada sin acierto ni concierto.
y la lava que llega al mar, a parte de la fajana, dónde está, a dónde va? Porque escupir, ha escupido una barbaridad.
Y como un Gran Dragón blanco, el Alisio ha crecido empujando al penacho de ese bravucón hacia el mar.
Hagase la luz susurran los pinos, los mirlos y los humanos. Al parecer se muestran indicios de que está menguando, ojalá sea así. Supongo que el volcán es el que sigue teniendo la última palabra, y creo además que guarda una memoria de antaño prodigiosa. Mis palpitaciones aún aumentadas espero también que bajen al mismo ritmo que este volcán gigante colosal. Aunque hostias, este nudo en el estómago, y las aceleraciones efusivas, me mantienen en alerta. No me fio de él.
Sí, hagase la luz!


