La isla de San Borondón

Aparece y desaparece; en las luces, en las sombras; entre brumas por las líneas del horizonte; flota y navega por la inmensas aguas del atlántico.

Se camufla en las tonalidades del ocaso; se difumina en las mañanas de calima.

La ves, allá, en la lejanía de las nubes blancas; entre el azul profundo del mar, entre el azul claro del cielo.

Navegue hacia ella, hacia su figura modelada por el batir de las olas; allá, en la lejanía.

Allá, un poco más allá, del batir de las olas.

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