
Qué sí, veleta como el poeta!
Poemas del alma, que me entierren debajo de un almendro, con el olor a hierbabuena, dónde gire la veleta, sobre un barranco encima de la mar, y la sal . ¡Cuando yo me muera!

Poemas del alma, que me entierren debajo de un almendro, con el olor a hierbabuena, dónde gire la veleta, sobre un barranco encima de la mar, y la sal . ¡Cuando yo me muera!
