La Sierra de Lokiz se perfila en buena parte del camino, gris y algo extraña; un castillo suspendido en lo alto de una colina, el de Monjardín. Y entre trigo verde, alguno amarillo, carrascas, viñas y mucho Sol, he llegado a la Rioja.






Fachada en restauración de la Iglesia María del Palacio.
La Sierra de Lokiz se perfila en buena parte del camino, gris y algo extraña; un castillo suspendido en lo alto de una colina, el de Monjardín. Y entre trigo verde, alguno amarillo, carrascas, viñas y mucho Sol, he llegado a la Rioja.





