Sentí otra vez esa desazón, esa que llega al corazón; ya pasó, volverá a renacer, en el aroma de una flor, en el rojizo amanecer, con dos tazas de café.

Sentí otra vez esa desazón, esa que llega al corazón; ya pasó, volverá a renacer, en el aroma de una flor, en el rojizo amanecer, con dos tazas de café.
