«Me gusta y temo a la vez la idea de que existe una línea de sombra. Una frontera invisible que pasamos hacia la mitad de la vida, más allá de la cual no devienes, simplemente eres. No más promesas. No más especulaciones sobre lo que emprendemos o no emprenderemos mañana o lo que realmente somos está por llegar, cosa cada vez más difícil de creer. La esperanza de vida de ese nuevo ser va disminuyendo día a día, mientras va aumentando la edad del antiguo, el que ha sido durante años, sin importar lo que pase ahora».
Murales anónimos¡