54 días. El volcán está volviendo a reactivarse. No sabemos si ha agotado todo el reservorio (qué nadie sabe dónde está, ¡solo abajo!) o hay alguna fisura desde el mar. 48h o 72h son eternas. Crucemos los dedos, para que este señor volcán dejé de bufar, porque lo está engullendo todo, es impresionante. A penas se reconoce el valle.
Luego están los fotomontajes «altruistas», oportunistas que venden a Netflix y que sin ningún escrúpulo toman imágenes del cementerio de las Manchas, jugando con los sentimientos y emociones de mucha gente. Y eso que según el simulador matemático de Copernicus es posible que también arrase el cementerio de Tazacorte. Tal vez hagan otra foto.
Esos señores que ni siquiera voy a nombrar, fueron entrevistados en la TVE pública en directo, diciendo que habían alquilado nada menos que un helicóptero, técnicos de drones y tenían los permisos pertinentes ( a ver cómo carajo explican esto las autoridades). Y resulta que un vecino de la Laguna volaba su dron particular para avisar a sus conciudadanos por dónde bajaba la lava y a él, que realmente era el VERDADERO ALTRUISTA, lo han multado y tal vez, requisado su dron. Y los medios de comunicación que no quieren perder tampoco oportunidad, locales o regionales e incluso nacionales, intentan narrar una historia que no es real.
Luego se encuentran la multitud de científicos del IGN, u otros internacionales multidisciplinares (), que aparecen en planos en el mismo cono del volcán!
¡Vaya montaje que se tienen, vaya despilfarro que no repercute en ningún ciudadano! Vaya vergüenza ajena.
Y a las calladitas, el proyecto del gran telescopio de Magallanes, está realizando un estudio para ver si es viable; y más de uno, se está frotando las manos, pero para sus propios intereses, y para los ciudadanos, ni un euro.
Y «Bajo el volcán», es un viejo libro de un escritor, Malcolm Lowry, que seguramente, algunos pocos hayan leído.
Demasiadas narrativas para un volcán; solo hay que prestar atención a las personas y animales del Valle de Aridane, y al resto de la isla, que también indirectamente les afecta este bravucón de volcán, aunque algunos estén colocando las guirnaldas de Navidad. Y esa, es la principal narrativa que debería haber.
¡Hagase la LUZ!, hagase la luz!
