Decimosexto día. La ciencia ayuda, claro que sí, pero aún no lo sabe todo, tampoco es Dios. Comprendo que para los científicos sea algo descomunal, y a la vez, tan errático. Aunque no se ha perdido ninguna vida humana, la incertidumbre es como el tremor del volcán. No somos un explosivo experimento científico. Que vengan más U.M.E y como el comandante, ponga orden con un puñetazo en la mesa. Se acabó el espectáculo!
al carajo los parámetros, las estimaciones y admitan lo que no saben. No lo tienen controlado.
¡malditos bastardos, el conocimiento es de todos! Y el satélite Copernicus sigue teniendo minutos de demora;
la única certeza es que la devastación, la desolación y la incertidumbre siguen como el principio. Y ese sí es un parámetro medible y real.