¡Las rendijas de la primavera! ¡Ah! ¡Divino desván!. Una bocanada de brisas del atlántico, y perfumes de colores embriagadores. ¡Gracias! 365 días pandémicos. (Entre paréntesis) Deja una respuestaCancelar la respuestaComentario * Nombre * Correo electrónico * Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente.