preciosa Ciudad, incluso con lluvia. El pulpo para mañana; aquí no llueve, diluvia, ja ja ja. Me hace reír y sonreir. A mal tiempo, pues una sonrisa. Ja ja ja


ah sí, todo hay que decirlo, quién acierta es el BBVA, aunque estés del tingo al tango, je je je. Uf, menos mal, que también hay, porque sino, por estos lares peninsulares desde Roncesvalles hasta aquí, vete tú a saber, pobre de mí! Bueno también es el ímpetu de rocinante, quijota, sancha, y cien años de soledad! Vivan los libros! Lee un libro. Y aún no he llegado a Finisterre, jo, lo que todavía, aún me espera! Y sin estrellas, carallo! Jajaja
y se trata de leer, también de escuchar; oir lo que te están diciendo. Otra cosa diferente es que no lo entiendas. Pregunta otra vez, quizás puedas comprenderlo!
«Etimología: CARAJO, en gallego CARALLO, era un palo enorme que llevaban los barcos donde se disponía el vigía. Procede del latín CHARACULUM, palo o verga, y de ahí su contexto erótico o malsonante al referirse al miembro viril. Mandar a alguien al CARAJO es mandarlo al palo más alto…; en otras tierras es más o menos decir, imbécil» Fuente: wilkipedia