Un recorrido por » la Pulchra», todo esbeltez, gracia y reflejos de cristal. Hay también una capilla de Música, tu voz busca la armonía. Después de casi 5 horas, tenía otra vez, hambre y sed. Y por la calle del Cid avancé; con la de Cervantes tropecé. Y con «Leña al mono», pare. Una buena comida de bacalao y dos copas de vinos del Bierzo. Y con la atención bastante afinada, mire al cielo y me las ví venir. Y presta marche hacia mi hostal. A resguardarme de las tormentas, rayos y lluvia. Y heme aquí tranquilita.
Y sabeís qué, desde el comienzo de este viaje hasta aquí, solo he visto a preciosas mujeres-«virgenes» de tiernas sonrisas, dulzura, amor, cariño, ternura. «Creo que habrá que reescribir toda la historia, algo no cuadra». Con un tirón de «orejas». Quizás, sea eso, la risa de la Rosa.
Ah, también ví un reloj de Sol en piedra al revés, y el número 4, era con cuatro palitos, igualito a otro que ví en Santo Domingo de la Calzada.
Es que el problema sigue siendo la risa?Sí, eso es.
¡Aquí también el que no corre vuela», jajaja. ¡Bonito León, hasta la vista! ¡Salud!


















