Dicen que un loco subió a una colina. Otro loco bajó por un callejón. Uno proclamaba hacia arriba; el otro proclamaba hacia abajo. ¡Ay Sancho, que mejor cordura que la locura!. Yo sigo cabalgando por esta vasta andadura; soy el caballero de la triste figura; ¡valentía y amor Sancho!.
