¡Descuadres!

En la noche serena yo pude oír la respiración del hombre ilustrado bañado por la luna. Los grillos ya no cantan dulcemente. Se han ido. No pude contarlos uno a uno. Mis ojos miraron al firmamento. Vi a Venus. Oí voces.

Un plan? No tenía ninguno. Tuve la idea remota de que posiblemente existiera una nave de salvamento en alguna parte, pero sería puro milagro que la encontrase. Incluso si la encontrase de poco me serviría. No sé de pilotar naves espaciales.

Se ve una preciosa flor en plena ebullición de color.
Descuadres de la naturaleza

Deja una respuesta