como una hormiguita de aquí para allá!

En una lentitud, a paso de hormiga, desalojando lo acumulado, lo innecesario; luego, aquellos viejos libros arrinconados como los que fueron de Roma a Alejandria a Moscú. Los últimos vestigios de la gran biblioteca están en Moscú. Porqué euroasia existe. Está ahí. Y como una hormiguita sigo para allá para aquí. Los viejos libros se quedarán en aquel rincón. No puedo desahacerme de ellos. Como una hormiguita camino con lentitud caminando infatigablemente como una hormiguita en un camino de ondulaciones giratorias.

Deja una respuesta