Trigésimo primero. Hoy estoy con el miedo en el cuerpo. He visto mi casa rodeada toda de fuego y lava. Diviso a mis dragos en pie, como dragones ayudaran en mi batalla; ellos que llevaban tantos años en ese lugar y sus raices entrelazadas en tierras de volcán. Junto a la gran palmera como escudo lucharemos como javatos. Es un arraigo de raices profundas, que también penetran la tierra. Espadas en alto en una batalla desigual. Azul como el mar.
