¡Arraigo!

Trigésimo primero. Hoy estoy con el miedo en el cuerpo. He visto mi casa rodeada toda de fuego y lava. Diviso a mis dragos en pie, como dragones ayudaran en mi batalla; ellos que llevaban tantos años en ese lugar y sus raices entrelazadas en tierras de volcán. Junto a la gran palmera como escudo lucharemos como javatos. Es un arraigo de raices profundas, que también penetran la tierra. Espadas en alto en una batalla desigual. Azul como el mar.

E.T. mi casa, mi arraigo, hagase un milagro
¡E.T. MI CASA!

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