Con uñas, dientes y espadas.

Vigésimo octavo. Mi casa esta rodeada. La defenderé con todo mi frenesí, igual que el tremor, gritaré, gritaré, alejate de mi. Amor y valentía. Lo siento maldito volcán, no me rendiré. Luz contra tu sombra. Resisteré con uñas, dientes y espadas, incluida la de San Miguel de la Palma.

Se ve a dos burros, Tana y Sancho, en su refugio del Paso, como evacuados por el volcán de cumbre vieja
La vida continua.

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