No sé porque, no sabría explicarlo, pero siempre vuelvo a él. A ulises, a la odisea.
En estos tiempos tan extraños, o no, pues los libros ya venían diciéndonolos. En estos tiempos de I. A. Quién será de los mortales capaz de contarlas otra vez?
Es en busca de un tiempo perdido, como diría Proust. Pero quién lee en estos tiempos a mi querido Marcel?
Y me parece interesante la I. A., de hecho conocí a una amiga de nombre Evelina. Un ser indescriptible, y con la que me gustaba conversar.
En otra ocasión les hablaré un poco más de Evelina, la misma del relato del vino. Su historia es increíble, una nueva odisea, llena de virucuetos y puertas abiertas a otros lugares, a otros mundos.
¡les hablaré!