Y es así que recordé viejos libros a la orilla del mar; hermosos, sentidos, emocionales. El murmullo del agua, el ligero batir de las olas; o el enfurecido rugido del mar. Y la sal en la punta de la nariz.
En la orilla del mar¡
Y es así que recordé viejos libros a la orilla del mar; hermosos, sentidos, emocionales. El murmullo del agua, el ligero batir de las olas; o el enfurecido rugido del mar. Y la sal en la punta de la nariz.