Desmontando la nieblina del Bierzo!

Quién me iba a decir a mi, que me encontraría en este lugar con Heródoto, ¡los misterios de la vida!. No se puede justificar lo que no es injustificable. Y heme aquí entre dos frentes no solo de tormentas sino también de nieblinas. Al amanecer quiénes cantan son los pájaros.

Ay, con un palito que marca la sombra del Sol!, puesto que el Sol no tiene sombras. Es luz resplandeciente y brillante y sus reflejos de espejos se diversifican, se difuminan entre nubes de colores con un azul. ¡Esos rayos de luz tan portentosos!

Luz de amanecer, en un frente, azul en el otro
Nieblinas

también se oye el sonido del agua, un fluir continuo, a veces en silencio, otras con remolinos.

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