En taxi, en tren de Frómista hasta Palencia; hasta León.
¡Surrealista España!, ya dije una vez que comprendo a Berlanga. Me han tratado desde Rocenvalles hasta aquí, como si fuera una » güiri». La lluvia me persigue y aquí también llueve. ¡ hasta las narices!
Las navegantes son navarricas nobles de corazón y pensamiento; de la Rioja, pues han olvidado cantar folías e isas; Castilla, verde y florecida, camino de Quijotas y Sanchas que no han leído; ¡ ay, que pena! ¡ ¡ Qué triste!
No sé que me espera en el Reino de León. Leo soy, y vuelvo a repetir, que sí, con erre, eñe y ñ!
Españoles y portugueses dividieron este mundo planeta, guste o no, a quién piensa. Nuestra historia, nuestro patrimonio es nuestro, no tiene precio y no se vende. Y claro, bienvenidos sean con respeto y más humildad, aquellos que quieran visitar; sino que se vayan a su casa. ¡ Cuidado con los piratas y los corsarios, los ingleses; no confundan hablar en inglés, es otra cosa diferente!.
No es una crítica, tan solo una reflexión constructiva, algo satírica, muy esperpéntica y muy de Berlanga. Pues eso, sea! Haber si un tal » Canales», lo grita más fuerte. Y permitan, somos mucho más que todos ellos!
He conocido a un mogollón de personas y he anotado en mi libreta sus nombres, generosas y encantadoras.
Maite, Laura, José, Scherezade, Gemma, Pilar, Luis, Alvarito, Aurora, Carmen, Ana, Francisco, Beatriz, Jaime, Gloria, Nieves, Javier, Conchi, Maria Cruz, Pilar de Palencia, Teresa, Beltrán, Gabriel, Ángel, Meli y tod@s aquellas que he vuelto a olvidar por no anotar en mi libreta! Mil gracias.
¡ Ah sí, encontré a un colombiano que despreciaba a lo mejor después de Cervantes, Cien años de soledad! Y ni siquiera había leído el libro. No le pregunté su nombre!
No soy Dios, ni adivina, tan solo una hidalga flaca, pequeñita y a veces, fósforita. Y con faltas de ortografía! Soy yo. Bla bla bla bla!
La nave sideral Mod. DOISMI19 informando!.ti ti ti ti. Junto a Evelina.
¡Hala, morcillas! Ja ja ja. Y también me río de mi misma! Lo dicho!. Los canari@s sabemos mucho de esto que les cuento, también apoyamos los codos y, con una hora menos, nos levantamos más temprano! Ja ja ja
Nelsón perdió el brazo y toda su flota por estos lares.




