57 días. Y no llega la tranquilidad. Ya no entiendo nada. Un impulso sigue en mi cabeza; joder no me fio de ese volcán. Al igual que el San Juan, por otro lugar reventará. Lo contaron los mayores. Y este, no va a ser menos!
a dónde se habrán ido aquellos canarios; y el zumbido de los abejorros; el aroma de mis flores; ay, como me duele el alma!.