52 días. Al parecer no se sabe muy bien, lo que piensa este volcán. Al parecer se desinfla, al parecer sigue soltando lava, al parecer sigue con un enorme pinacho. Al parecer no sé sí algo hemos aprendido; sigue habiendo como siempre diferentes narrativas, incluida la mia, excepto, la del volcán sin nombre, en cabeza de vaca, de cumbre vieja.
También ha desaparecido los barrios de los que formabamos parte; dónde estarán mis vecinos; la señora de las flores; la jóven familia que estaba construyendo su casa entre las cruces; la señora que paseaba con sus tres perros; la ventita de la laguna; lo humano es dónde se quedan las cicatrices; la lava ha engullido todo lo material. Nos recontruirémos, claro que sí! Con lágrimas en los ojos y con el coraje de seguir vivos. ¡Amor y valentía!

