¡Una mariposa y una pareja de cernícalos!

Esta es la historia de uno de los muchos habitantes de mi jardín; entre ellos, vive una colonia de mariposas emperador con múltiples flores de tan gustoso olor.

Una mañana soleada y clara, contemplé como una mariposa perseguía a una pareja de cernícalos. Esa pareja, la verdad, llevaban toda la mañana haciendo un ruido atronador; estaban en pleno cortejo revoloteando de la palmera al moral, de aquí para allá; bajaban a tierra firme y correteaban revoltosos y amorosos por todo el jardín, gri, gri, gri, gri. ¡Vaya escándalo que se tenían!

La mariposa alzo su vuelo desde la flor, y con sus aleteos comenzó a perseguir a la pareja estruendosa. Ascendieron, ascendieron, y ella firme y resuelta los perseguía más, más arriba. Hubo una carrera encima de los cielos; ella aleteaba, aleteaba, siguiendo a los cernícalos amorosos, que con gran fastidio iban alejándose más allá del jardín.

Ella regresó, inspeccionó revoloteando en círculos su territorio, y con más calma en el ambiente, se posó; plegó sus alas, y susurró:

¡Es que esa pareja era muy escandalosa! ¡Que ruidosos son los amantes en sus cortejos amorosos !¡Que se vayan a hacer ruido a otra parte!.

Una mariposa emperador en casa.
Se ve una mariposa emperador posada encima de una mano. Esta en el jardín de su casa, la mariposa.
Una de nuestras mariposas en el jardín de casa

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