Tranquila, sonriente; fresca, vital; en ruta por Garafía. Por los caminos de los dragos milenarios, por los horizontes inmensos del mar; por la sendas del caminar. Disfrutando de la esplendorosa naturaleza de este lugar.
Mientras la energía del sol persista, en forma de luz solar, mañana volverá a amanecer y anochecer.
